jueves, 27 de junio de 2013

Querido verano...

..te vuelves a acercar con tus interminables días y tus cortas noches. Te quería pedir por favor que me regales un magnífico verano regalándome buenos momentos con la gente de mi alrededor. No puedo esperar a tener mágicos momentos que pasar con ellos aquí, allí, más allá, más acá... 
No sabría por donde empezar... Si hacemos balance de todo este año se podría decir que empezó bastante bien, se podría decir que tenía amigos que poco a poco se fueron alejando más y más de mí y yo más y más de ellos. ¿La culpa? Probablemente nos echaríamos las culpas los unos a los otros, aunque todo se resume al tiempo. Me refiero exactamente al tiempo que pasaba dedicándome a otras cosas que no fuera estudiar. Siempre esa excusa de "no tengo tiempo, tengo que estudiar". Finalmente, esa excusa me costó muy caro, carísimo diría yo. Pasé por el peor momento de mi vida, un momento en el que tu corazón dice "¡Basta!" pero tu cabeza dice "Sigue adelante". Esa situación me hizo aprender que unas veces se gana y otras se pierde y que cada esfuerzo tiene su recompensa al final. No hice caso a mi cabeza, pero tampoco a mi corazón, sino a las personas que estaban ahí apoyándome en todo momento tras ese caso de histeria máxima, que fue exactamente lo que me pasó. Se lo agradezco a él, a la persona que estuvo conmigo día a día apoyándome en cualquier cosa y que lo único que quería era que no volviera a tropezar dos veces en la misma piedra, el chico de mi vida. Aquí no quedó la cosa, tras eso, toda mi familia entramos en la peor situación de todas, esa de la que os hablaba en la entrada anterior, ese caso llamado la "casi muerte" de alguien muy querido por nosotros. Lo sobrellevé todo. La histeria, la ansiedad, aquella situación y todo a la vez hasta el día de hoy, en el que me siento orgullosa de todo el esfuerzo que he realizado. Pero, en medio de todos esos males, encontré una chispa de felicidad (ya hablando en términos fuera de que había encontrado al amor de mi vida). Esa chispa, fueron mis nuevos amigos y como recuperé a una de las mejores personas que había pasado por mi vida. Es como si el cielo, de alguna forma, me trajo a esas personas para que tuviera en quien apoyarme, con quien pasar buenos momentos, gente con la que verdaderamente pueda ser yo. Sabéis que no me gusta mencionar, nunca lo hago, puesto que esas personas saben quienes son y quiero que sepan que son lo mejor que me han pasado hasta ahora. También sabéis que valoro muchísimo la amistad y lo que me pasó en el pasado solo me sirve para aplicarlo al presente y al futuro.
Muchas cosas por venir, muchas cosas que ya han venido y se fueron. Así es la vida, personas que de la misma forma que llegan, se van, pero, incluso algunas pueden llegar a quedarse para siempre como es el caso de mi mejor amiga, ella que siempre está ahí para todo.
Espero estar escribiendo una entrada de estas cada semana porque pienso aprovechar hasta el último minuto de este verano con ellos, con ÉL y conmigo misma. 
Como último consejo me gustaría resaltar algo que me está haciendo salir de mi caso de ansiedad y de histeria: si algo os perjudica y solo os crea problema, ya sea una persona o una cosa, eliminadla de vuestra vida. Primero está tu bien y después el de los demás.
Y después de todo esto, querido verano concédeme ese pequeño deseo <3
Mente sana en cuerpo sano 
Bea Smiles

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