domingo, 18 de agosto de 2013
Así es como la historia termina.
Cuando una persona llega al final de su vida, los últimos 10 minutos no piensa. Mantiene la mente en blanco totalmente mientras que las personas que están a su alrededor sí que están pensando o lamentándose o aliviándose, en cualquiera de los casos. Una vez pasados esos diez minutos esas personas que están a su alrededor comienzan a llorar, les inunda la tristeza ya que, una persona que sí hizo su historia y que la vivió junto con una serie de persona pero que, como todas las historias, tiene un final. Es doloroso (y aquí viene mi situación). 22 días y lo echo tanto de menos. La vida no es justa para nadie y menos para personas a las que se le termina su historia demasiado pronto o dolorosamente. ¿Lo mejor de todo? La última vez que lo vi, me regaló la mejor de las sonrisas jamás esbozadas por nadie. Pero no se ha ido, no. Está ahí, en alguna parte. Observando como le echamos de menos y como somos felices aunque ya no esté, porque seguro que era eso lo que quería de verdad.
En estos momentos, lo único que quiero es estar rodeada de mis amigos y de mis familiares pero, me fallan tanto una parte como la otra. ¿Es justo que una vez acabado todo no quieran pasar tiempo conmigo? No creo que sea justo. Echo de menos tener una pandilla de amigos, ¿sabéis? Todo se vino abajo por dos personas y me sigue doliendo desde el primer día. Te juzgan por algo que haces, pero no te dicen si está bien o está mal. Y cada vez que pienso en eso, siempre recuerdo mi verano soñado. Mi verano pasado. Entonces sí que era feliz del todo, omitiendo detalles sin importancia. Nunca me sentí tan cerca de tan buenos amigos. Fue el verano de mi vida, y eso nada ni nadie lo va a cambiar. Me dio amigos y me dio amor. Y a partir de entonces, después de aquel verano, las cosas empezaron a empeorar para mí por momentos.
Yo siempre me pregunto: ¿Cuándo a esas personas se les viene mi nombre a la cabeza, que piensan? Y ya no solo me refiero a mis amigos, me refiero a todas las personas en general. Porque yo misma pienso de mí que soy una idiota que dejó escapar a sus amigos y que pretendiendo ser lo que no era acabó mal. Así es como la historia termina, mal. No sé su parte, si me echarán de menos o no. Pero yo sí. Echo de menos sentir... ese algo por otras personas que te hacen sentir como si fueran tu segunda familia. Me arrepiento de todo lo que he hecho mal, pero ya no puedo hacer nada. Así es como la historia termina. ¿Borrón y cuenta nueva? No lo sé. No sé nada. Solo quiero pensar por mí misma.
Mente parta en cuerpo sano.
Bea Smiles.
jueves, 27 de junio de 2013
¿Hay alguien ahí?
Querido verano...
No sabría por donde empezar... Si hacemos balance de todo este año se podría decir que empezó bastante bien, se podría decir que tenía amigos que poco a poco se fueron alejando más y más de mí y yo más y más de ellos. ¿La culpa? Probablemente nos echaríamos las culpas los unos a los otros, aunque todo se resume al tiempo. Me refiero exactamente al tiempo que pasaba dedicándome a otras cosas que no fuera estudiar. Siempre esa excusa de "no tengo tiempo, tengo que estudiar". Finalmente, esa excusa me costó muy caro, carísimo diría yo. Pasé por el peor momento de mi vida, un momento en el que tu corazón dice "¡Basta!" pero tu cabeza dice "Sigue adelante". Esa situación me hizo aprender que unas veces se gana y otras se pierde y que cada esfuerzo tiene su recompensa al final. No hice caso a mi cabeza, pero tampoco a mi corazón, sino a las personas que estaban ahí apoyándome en todo momento tras ese caso de histeria máxima, que fue exactamente lo que me pasó. Se lo agradezco a él, a la persona que estuvo conmigo día a día apoyándome en cualquier cosa y que lo único que quería era que no volviera a tropezar dos veces en la misma piedra, el chico de mi vida. Aquí no quedó la cosa, tras eso, toda mi familia entramos en la peor situación de todas, esa de la que os hablaba en la entrada anterior, ese caso llamado la "casi muerte" de alguien muy querido por nosotros. Lo sobrellevé todo. La histeria, la ansiedad, aquella situación y todo a la vez hasta el día de hoy, en el que me siento orgullosa de todo el esfuerzo que he realizado. Pero, en medio de todos esos males, encontré una chispa de felicidad (ya hablando en términos fuera de que había encontrado al amor de mi vida). Esa chispa, fueron mis nuevos amigos y como recuperé a una de las mejores personas que había pasado por mi vida. Es como si el cielo, de alguna forma, me trajo a esas personas para que tuviera en quien apoyarme, con quien pasar buenos momentos, gente con la que verdaderamente pueda ser yo. Sabéis que no me gusta mencionar, nunca lo hago, puesto que esas personas saben quienes son y quiero que sepan que son lo mejor que me han pasado hasta ahora. También sabéis que valoro muchísimo la amistad y lo que me pasó en el pasado solo me sirve para aplicarlo al presente y al futuro.
Muchas cosas por venir, muchas cosas que ya han venido y se fueron. Así es la vida, personas que de la misma forma que llegan, se van, pero, incluso algunas pueden llegar a quedarse para siempre como es el caso de mi mejor amiga, ella que siempre está ahí para todo.
Espero estar escribiendo una entrada de estas cada semana porque pienso aprovechar hasta el último minuto de este verano con ellos, con ÉL y conmigo misma.
Como último consejo me gustaría resaltar algo que me está haciendo salir de mi caso de ansiedad y de histeria: si algo os perjudica y solo os crea problema, ya sea una persona o una cosa, eliminadla de vuestra vida. Primero está tu bien y después el de los demás.
Y después de todo esto, querido verano concédeme ese pequeño deseo <3
Mente sana en cuerpo sano
Bea Smiles
viernes, 3 de mayo de 2013
Querida primavera...
Querida primavera, queria darte las gracias por dejarme los mejores y los peores momentos de mi vida ahora que te alejas poco a poco. Queria agradecerte esa alarma de exceso de estudio y de preocupacion que me diste, pero queria castigarte tambien por hacer que abandonara a mi yo de 17 años para volver a mi yo de 6. Que te quede claro que no podia dormir por las noches, que no me dejas respirar normal y que no puedo ser una persona moral porque simplemente, parece que la he perdido. ¿Estoy perdida? No, al contrario. De hecho, es otra cosa que te queria agradecer, me has brindado la oportunidad de empezar de cero, la oportunidad de cultivarme como persona, la oportunidad de descubrirme a mi misma y la oportunidad de darle un giro a mi vida. Las personas cambian, dicen, y esas personas se sienten bien al cambiar. Querida primavera, dejame diferir en eso, lo que mas joroba del cambio de una persona es llegar al punto de no conocerlo en absoluto.
Querida primavera, quiero concluir, con el lema con el que viviré durante mi recuperacion de esta primavera completamente llena de espinas: Paciencia y delicadeza.
Mente parta en cuerpo sano.
Bea Smiles.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Pérdida.
No sé como me voy a levantar mañana por la mañana ni si voy a tener fuerzas para salir a ver una procesión, cuando lo primero que pensé esta mañana al despertarme fue que el jueves y el viernes estaríamos toda mi familia reunida, feliz, sin preocupaciones y disfrutando de las fiestas. Como imaginar yo, que lo peor estaba por venir, ni se me pasaría por la cabeza. No me dio tiempo a soltar ninguna palabra cuando lo único que salía de mí eran lágrimas y lágrimas y lágrimas. De tiempo perdido, de ocasiones pasadas por alto, de dolor, de compasión,...de tristeza. Supe ponerme en el lugar de otros y pensar cómo afrontarían ellos esto, si lo estarían pasando tan mal como yo o incluso peor.
Sinceramente, solo me queda esperar. Y de ese tiempo que tengo que esperar la mayoría lo pasaré sola. De ese tiempo que tengo que esperar lo pasaré preocupada además de por él, por mis padres, por mis tíos, por mis primos, por todos. Llevar adelante esto, junto con mis demás problemas será una tarea muy difícil. Pero que MUY DIFÍCIL. Sacaré fuerzas de donde no las haya y contaré con la ayuda de mi alma gemela, ÉL. Mientras tanto, intentare ser mucho más fuerte de lo que pienso ser.
Mente parda en cuerpo sano.