Hoy no he venido más que para decir que me siento bien.
Ayer me sentía muy mal conmigo misma por el simple hecho de que estaba haciendo algo conmigo misma de lo cual no me sentía orgullosa. No voy a hablar del tema, pero supongo que con deciros que pretendía ser perfecta ya sabéis por donde voy. Por eso esta mañana decidí que no quería hablar del tema, ni ahora ni nunca, porque es una lección que he aprendido que si no me siento bien conmigo misma tengo que estarlo porque hacer eso que estaba haciendo no iba a llegar a ningún lado.
Me gusto psicológicamente en algunos aspectos y en otros no, como es normal porque soy humana y tengo defectos pero fisicamente había llego al punto de darme asco completamente y quería hacer todo lo posible para estar perfecta. No iba a llegar a ningún lado así que esta mañana decidí decirme a mí misma que los complejos son para los débiles y que no soy ninguna débil. Que así soy y ya está.
Que la culpa no es mía, es de la sociedad que influye sobre los demás y a mí me influyó para bastante mal en ese aspecto y también es culpa nuestra por haber hecho que eso pasara. Somos inútiles e imbéciles. Pero con eso no se puede luchar así que todavía nos queda la propia autosatisfacción.
¿Que como me di cuenta de que lo que estaba haciendo no llevaba a ningún sitio? Porque me acordé de ellos, de mis amigos. De absolutamente TODOS. Que son amigos míos no por mi físico, sino por mi persona. Que si me quieren no es por mi físico, sino por mi persona. Y que si han decidido quedarse conmigo no es por mi físico, sino por mi persona. Así que este a lo mejor es otro post más para agradecerles eso y que sin hacer absolutamente nada salvo quererme y aceptarme como soy, les debo demasiado. Y ahora más que nunca...
Mente parda en cuerpo sano.
Bea Smiles
No hay comentarios:
Publicar un comentario